Posteado por: bielorrusiaexiste | 5 febrero 2009

Un paseíto por Minsk

Ha pasado un poco de tiempo desde que comencé este blog, pero, como suele decirse, más vale tarde que nunca. Estas primeras semanas en Minsk han sido muy productivas. Como la ciudad no es muy grande, ya conozco, más o menos, los lugares más interesantes aunque aún me queda mucho por ver.

En general, Minsk tiene un estilo muy soviético. Fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial y poco queda de la ciudad que fue. Así que todo tiene ese aire de la época al ser casi completamente reconstruida en los años 40 y 50. Edificios con hoces y martillos, calles dedicadas a Marx, a Engels, a los Komsomols, la plaza de Lenin no podia faltar, claro, con su estatua de Lenin en el centro (creo que en Minsk sólo hay dos, la otra está en la calle Volgogradskaya, y un busto cerca del estadio del Dinamo) y justo al lado una iglesia católica. Pero todo muy contenido, no es exagerado como en algunas ciudades de Rusia, que son casi un homenaje (véase, Volgogrado y muchas partes de Moscú) y que siempre impresionan. En Minsk se ven esos símbolos, esa parte de su historia, pero hay que fijarse, no es algo que destaque demasiado. Todo aquí es muy contenido.

Plaza de la Independencia de Minsk

Plaza de la Independencia de Minsk, con la estatua de Lenin en el centro.

La avenida principal es Prospekt Nezavisimosti, la calle de la Independencia, que cruza la ciudad de punta a punta. Es muy ancha, muy grande, en invierno siempre con una ligera sensación de soledad aunque haya gente por la calle. Los edificios son muy sobrios, en colores claros y aunque hay tiendas y algunos restaurantes, tampoco hay tantos para lo grande que es. En ella hay muchísimos parques y plazas (la plaza de Yakub Kolas, un importante escritor bielorruso; la de la Victoria, con un enorme obelisco y la llama al soldado desconocido; la de Octubre, que es el centro de la ciudad; la de Lenin…). En Oktobriaskaya está el Palacio de la República y el museo de la Gran Guerra Patriótica, como denominan a la Segunda Guerra Mundial, un lugar interesante, y particular, para visitar por 2.000 rublos bielorrusos (1 euro son, más o menos, 3.400-3.600 rublos, aunque el cambio varía muy a menudo). Y en medio de la plaza ahora hay una pista de hielo al aire libre donde la gente patina como loca sin importar los grados bajo cero.

Palacioa de la República Bielorrusia

Palacio de la República y el kilómetro 0.

Detalles soviéticos en Minsk

Detalles soviéticos en Minsk.

En concreto esta calle no es de mis preferidas, prefiero callejear por otras más pequeñas, aunque al final, cada día, haga lo que haga… acabo allí!

Ciudad vieja Minsk

Barco junto a la "ciudad vieja".

Muy cerca está Ulitsa Nemiga, una zona comercial siempre llena de gente, con muchas tiendas y casinos que lleva hasta la llamada “ciudad vieja”. Esta sí es mi parte favorita. Justo cuando se llega al río Svisloch, ahora helado y cubierto de nieve, se empiezan a ver algunas casitas bajas, pintadas de colores pastel (azules, verdes, rosas), con vigas de madera y calles empedradas. Esta zona es bastante pequeña y fue reconstruida porque tras los bombardeos no quedó nada. Allí también está la catedral, bonita y muy sencilla. Y cruzando el puente, mi lugar favorito de Minsk: la isla de las lágrimas. Es una pequeña (muy pequeña) isla del río, en la que hay un monumento dedicado a los soldados soviéticos caidos en Afganistán. Ahora que está todo helado y nevado es un lugar muy tranquilo (no se oye apenas un ruido) pero siempre hay alguien paseando por allí.

Isla de las Lágrimas Minsk

Detalle de la Isla de las Lágrimas en Minsk.

Río Svisloch Minsk

Paseo junto al río Svisloch.

Para moverse por la ciudad lo mejor es el metro. Tiene sólo dos líneas, la azul y la roja, pero conectan bastante bien las zonas más importantes. Los vagones son los genéricos de los países de la antigua URSS y vecinos (son iguales que los de Moscú y que los de la línea de metro de Sofía). En algunas estaciones hay mosaicos de la época soviética, en otra un busto de Lenin y en el centro de algunas de las más antiguas, un símbolo con la hoz y el martillo.

Anuncios

Responses

  1. Llego un poco tarde pero no importa.

    Describes muy bien la pequeña ciudad suena interesante
    para estar unos dias. Saludos

  2. Hola D’Angelo!

    Nunca es tarde… 🙂 Muchas gracias!

    Minsk es una ciudad pequeña que se ve bien en un par de días paseando tranquilamente, tomándose algo en los muchos parques que tiene… Es muy tranquila y limpia, con una personalidad particular. Para los que quieran ir a sitios “diferentes” en Europa es una experiencia, tiene mucha historia y lugares muy interesantes que visitar, con el buen tiempo tiene mucha vida y la gente es de verdad muy sociable. Tengo un gran recuerdo de Minsk y espero volver algún día (y animo a todo el mundo a que vaya!).

    Un saludo!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: